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Familia

100 actividades en familia, ordenadas por edad y por esfuerzo

La mayoría de las listas de actividades familiares falla por mezclar edades: lo que entretiene a un niño de cuatro aburre a uno de doce y avergüenza a uno de dieciséis. Separadas por edad y por cuánto cuestan de organizar, se vuelven utilizables un sábado cualquiera.

Equipo Editorial 100 Aventuras5 de agosto de 202625 min de lectura
Familia con dos hijos jugando un juego de mesa en el piso de la sala un sábado en la tarde, todos concentrados en el tablero

Una actividad en familia es cualquier plan que pone a todos los de la casa a hacer algo juntos, con una tarea para cada uno: jugar parqués después del almuerzo, salir a la ciclovía un domingo, hacer natilla en diciembre o armar un paseo de olla al río. Casi todas caben en cinco tipos —de mesa, de cocina, de movimiento, de conversación y de proyecto— y abajo hay cien, ordenadas por edad y por lo que cuesta organizarlas.

Las listas de actividades en familia suelen ser inservibles por la misma razón: proponen "hacer manualidades" a una casa donde hay un niño de cinco y una adolescente de quince. Lo que entretiene a uno aburre al otro, y el plan se cae antes de empezar.

Esta va separada por dos criterios que sí se usan al decidir: la edad del que más difícil es de convencer y cuánto cuesta organizar.

¿Qué hace que una actividad familiar funcione?

Tres condiciones, y la tercera es la que más se olvida:

  • Que todos tengan algo que hacer. Si un adolescente sólo mira, se va.
  • Que dure menos de lo que aguanta el más pequeño. Terminar con ganas es lo que hace que haya una segunda vez.
  • Que los adultos jueguen en serio. Un papá revisando el celular mientras "acompaña" cancela la actividad completa, sin importar cuál sea.

¿Qué actividades se pueden hacer en familia?

Saber qué tipo le falta a la casa sirve más que una lista de ideas sueltas. Una familia que sólo hace planes de la primera fila se aburre; una que sólo intenta los de la última termina sin hacer ninguno.

TipoQué resuelveEjemplosQué pide
De mesaJuntar a todos en un mismo lugar con algo que hacerParqués, cartas, dominó, rompecabezasNada: se saca y se juega
De cocinaDarle una tarea distinta a cada edadArepas, buñuelos, natilla, el postre del domingoIngredientes y una hora
De movimientoGastar la energía que no se gasta en el apartamentoCiclovía, parque, piscina, caminata a un miradorSalir, y una buena hora del día
De conversaciónQue se cuenten cosas que no salen solasPreguntas por turno, historias de los abuelosDiez minutos y los celulares lejos
De proyectoSostener el interés más allá de un díaHuerta en el balcón, álbum de fotos, arreglar algo juntosConstancia, no plata

"Actividades recreativas en familia", el término que suelen pedir en el colegio, son las tres primeras filas: las que se hacen por gusto, sin otro objetivo que pasarla bien. Las dos últimas casi nunca aparecen en esas listas y son las que más cambian el ambiente de una casa.

Entre semana sólo caben la primera y la cuarta fila. Es un límite real y conviene aceptarlo: quince minutos de parqués un miércoles sostienen más el hábito que un paseo de domingo que se planea y se cancela.

¿Qué escribir cuando en el colegio piden las actividades que se hacen en familia?

Es una tarea frecuente en primaria, en español y en inglés, y casi siempre pide lo mismo: una lista corta de cosas que la familia hace junta de verdad, cada una en una frase, con quién y cuándo. La profesora no busca planes extraordinarios; busca que el niño describa su propia casa.

Lo que más ayuda es sacarla de lo que ya pasa y no de lo que suena bien. Repasen la semana pasada en voz alta, elijan una actividad de cada tipo de la tabla y dejen que el niño la escriba con sus palabras. Frases como estas funcionan:

  • Los domingos vamos a la ciclovía y después almorzamos donde la abuela.
  • En diciembre hacemos la novena y a mí me toca leer una parte.
  • Después de comer jugamos parqués con mi papá.
  • Cuando llueve armamos un rompecabezas en la mesa del comedor.

Si al hacer la lista descubren que casi no hacen nada juntos, no es un problema de la tarea: es un buen punto de partida para elegir una de las cien de abajo.

¿Por qué es importante hacer actividades en familia?

Porque es el único rato de la semana en que todos los de la casa están juntos por gusto y no por obligación. El almuerzo, el trayecto al colegio y las tareas también se comparten, pero cada uno está ahí porque le toca; en una actividad elegida, cada quien tiene un papel, y eso cambia la forma en que se miran entre ellos. Es también la pregunta que suele venir después de la lista en la tarea del colegio, y conviene responderla con lo que se nota en una casa y no con frases generales.

Lo que se nota, en concreto:

Lo que cambiaCómo se ve en la casaUn ejemplo
Hay de qué hablarLa conversación de la semana deja de ser sólo horarios y pendientesEl lunes todavía se discute quién hizo trampa en el parqués del domingo
Cada uno tiene un lugar donde es buenoEl menor deja de ser siempre "el chiquito" de la mesaLa niña de ocho es la que mejor arma las arepas o la que se sabe todas las reglas
Quedan recuerdos que son de todosLas costumbres repetidas se vuelven la historia que los hijos cuentan de grandesEl paseo de olla de cada enero, las velitas en el andén de la casa
Se aprende a ponerse de acuerdoElegir el plan con un adolescente que no quiere es práctica real de negociarDecidir entre ciclovía y película sin que nadie termine bravo
Se conoce a los mayoresSalen historias que nadie había preguntadoEl abuelo cuenta cómo era el barrio cuando llegó a la ciudad mientras ayudan a pelar papas

Lo que menos importa es el tamaño del plan. Quince minutos de dominó después de comer, repetidos cada semana, construyen más que un viaje grande una vez al año, porque todo lo de la tabla sale de la repetición y no de la ocasión especial. Por eso las listas de abajo empiezan por lo que cabe en media hora.

Si la tarea pide explicarlo con ejemplos, sirve una frase por fila de la tabla, con lo que pasa en la propia casa: "Cuando jugamos parqués mi hermano y yo hablamos más que en toda la semana" dice más que "la familia es importante".

¿Cómo se elige la actividad cuando nadie se pone de acuerdo?

Casi ningún plan familiar se cae por falta de ideas. Se cae en la discusión previa: uno quiere salir, otro quiere quedarse, el adolescente dice que le da igual y a la media hora ya no hay ganas de nada. Tener cien opciones empeora el problema si nadie tiene una forma de decidir.

Un método que resuelve la elección en cinco minutos:

  1. Una persona propone tres opciones, no una. Así nadie siente que le impusieron el plan, y tampoco se abre una lista infinita.
  2. Cada uno puede vetar una sola. Sin explicar por qué. El veto se gasta, así que se usa con cuidado.
  3. Si quedan dos, decide el que menos eligió la última vez. Llevar la cuenta en un papel pegado en la nevera evita el "siempre eligen ellos".
  4. Se pone hora de inicio y de fin antes de empezar. Un plan con final claro se acepta mucho más fácil que uno abierto.
  5. El que eligió no puede quejarse durante el plan. Es la regla que más risa da al principio y la que más se respeta después.

La rotación importa más que la actividad. Cuando cada uno sabe que su turno de elegir llega, aguanta mejor el plan ajeno, y el más pequeño y el adolescente dejan de sentir que la familia decide por ellos.

25 actividades de menos de 30 minutos, en casa

Para días de semana. Son las que sostienen la costumbre entre plan y plan.

  1. Cada quien cuenta lo mejor y lo peor de su día.
  2. Cocinar algo simple, con una tarea asignada a cada uno.
  3. Ver fotos de cuando los papás eran niños.
  4. Que los hijos entrevisten a los papás con tres preguntas.
  5. Concurso de chistes malos.
  6. Poner una canción por persona y bailarlas todas.
  7. Armar juntos la lista del mercado y respetarla.
  8. Dibujar cada uno a otro de la familia, sin mirar el papel.
  9. Inventar una historia por turnos, una frase cada uno.
  10. Adivinar quién dijo qué frase durante la semana.
  11. Regar y revisar las matas juntos.
  12. Organizar un cajón y contar la historia de lo que aparezca.
  13. Leer un cuento en voz alta por turnos.
  14. Torneo de cartas de diez minutos.
  15. Cada quien enseña algo que sabe hacer, en tres minutos.
  16. Escribirle a alguien de la familia que vive lejos.
  17. Buscar en el mapa de dónde viene la familia.
  18. Concurso de quién hace la mejor cara.
  19. Comer sin pantallas, con una pregunta al centro de la mesa.
  20. Escuchar una canción que le gustaba al abuelo.
  21. Hacer la lista de lo que quieren hacer en vacaciones.
  22. Jugar adivinanzas mientras se lava la loza.
  23. Escribir cada uno tres cosas que agradece.
  24. Ver el atardecer desde la ventana o la terraza.
  25. Guardar juntos algo en una caja para abrirla en un año.

25 actividades de una tarde

Requieren salir o dedicar el bloque completo, pero no reservar.

  1. Ir al parque más grande que quede cerca.
  2. Salir todos en bicicleta a la ciclovía.
  3. Ir a la plaza de mercado y que cada uno elija un ingrediente.
  4. Visitar un museo entre semana.
  5. Ir a la biblioteca y que cada quien saque un libro.
  6. Preparar una comida completa entre todos.
  7. Hacer un picnic en el parque.
  8. Ir a cine a la película que eligió el más pequeño.
  9. Caminar por un barrio que nadie conoce.
  10. Ir a una piscina pública.
  11. Visitar a los abuelos con una pregunta preparada.
  12. Hornear algo que tome dos horas.
  13. Torneo de juegos de mesa con premio simbólico.
  14. Sembrar algo en una matera.
  15. Ir a un mirador al atardecer.
  16. Lavar el carro entre todos y terminar con helado.
  17. Grabar un video casero de un minuto.
  18. Ir a una feria del barrio.
  19. Recorrer una avenida completa a pie.
  20. Visitar el lugar donde se conocieron los papás.
  21. Ir a ver un partido de un deporte que nadie sigue.
  22. Tarde de disfraces con lo que haya en la casa.
  23. Armar un rompecabezas grande en varias sesiones.
  24. Búsqueda del tesoro dentro de la casa.
  25. Comer en el restaurante más antiguo del barrio.

25 actividades de fin de semana o puente

Uno o dos al mes es un ritmo realista, y los puentes festivos dan margen de sobra.

  1. Escaparse a un pueblo cercano y volver el mismo día.
  2. Hacer un paseo de olla a un río.
  3. Acampar, aunque sea en el patio.
  4. Caminar un sendero fácil de montaña.
  5. Ir a aguas termales.
  6. Visitar un pueblo patrimonio.
  7. Ir a una feria o fiesta de pueblo.
  8. Pasar un día completo sin pantallas.
  9. Visitar el pueblo de origen de la familia.
  10. Ver el amanecer desde algún punto alto.
  11. Hacer un viaje corto en bus sólo por el trayecto.
  12. Tomar un taller familiar de algo manual.
  13. Recorrer una plaza de mercado grande y comer ahí.
  14. Ir a un festival infantil o de música.
  15. Visitar un zoológico, un acuario o un jardín botánico.
  16. Hacer una fogata y contar historias.
  17. Ir a una finca a ver animales.
  18. Pasar el día donde un familiar que casi no ven.
  19. Ir al río o al mar más cercano.
  20. Hacer una limpieza grande y donar lo que sobre.
  21. Preparar entre todos el almuerzo de un domingo grande.
  22. Ir a una función de teatro para niños.
  23. Ver estrellas fuera de la ciudad.
  24. Visitar un pueblo artesanal y aprender cómo se hace algo.
  25. Repetir un plan que funcionó el año pasado y compararlo.

¿Qué actividades en familia funcionan con bebés y niños de menos de tres años?

Las listas suelen empezar en los cinco años, pero muchas familias buscan planes cuando el menor todavía no camina bien o apenas habla. Con ellos la regla cambia: la actividad no es para el bebé sino con el bebé, y lo que importa es que los hermanos mayores y los adultos tengan algo que hacer mientras él mira, toca y escucha.

ActividadQué hace el bebéQué hacen los demás
Canciones con movimientoMira, aplaude, se meceCada uno elige una canción y la canta con mímica
Caja de texturasToca telas, cucharas de palo, papel arrugadoLos hermanos arman la caja con lo que hay en la casa
Paseo corto al parque en coche o cargadoMira hojas, perros y otros niñosLos grandes buscan cosas para mostrarle y se las nombran
Baño o juego con agua en el patioChapotea con vasos y recipientesLos mayores inventan barcos con lo que flote
Cuento con títeres de mediasSigue las voces y los coloresUn hermano hace las voces, otro mueve el títere
Hora de la comida juntosPrueba texturas nuevas en la mesaTodos comen lo mismo, sin pantallas encendidas

Dos cuidados: que dure lo que aguanta el bebé, que suele ser poco, y que nadie se sienta castigado por tener un hermano pequeño. Si el mayor siempre tiene que adaptarse, conviene guardarle un plan propio con un adulto, aunque sea de media hora a la semana.

25 actividades por edad

Lo que cambia no es la actividad sino qué le pides a cada uno.

Menores de 6 (76-82).

  1. Que ayuden a mezclar en la cocina.
  2. Juegos de imitación.
  3. Cuentos con voces.
  4. Buscar figuras en las nubes.
  5. Pintar con las manos.
  6. Esconder objetos y buscarlos.
  7. Bailar hasta cansarse.

De 7 a 11 (83-89).

  1. Que sean ellos quienes expliquen las reglas.
  2. Retos de construcción.
  3. Cocinar una receta completa con supervisión.
  4. Torneos con tabla de posiciones.
  5. Grabar un noticiero familiar.
  6. Cuidar una mata propia.
  7. Escribir una carta a su yo del futuro.

De 12 a 15 (90-95).

  1. Darles poder de decisión sobre el plan.
  2. Que enseñen algo a los adultos.
  3. Proyectos que tomen varias semanas.
  4. Cocinar sin supervisión.
  5. Elegir la música del viaje.
  6. Que lleven a un amigo.

16 o más (96-100).

  1. Actividades donde el adulto no dirija.
  2. Conversaciones de a dos, no en grupo.
  3. Planes que impliquen salir de casa.
  4. Pedirles ayuda real con algo.
  5. Preguntarles su opinión sobre una decisión de la familia.

Con adolescentes, la regla que más funciona es dejar de convocarlos a "actividades familiares" y empezar a invitarlos a cosas concretas. La etiqueta es lo que rechazan, no el plan.

¿Qué actividades en familia se pueden hacer gratis en la ciudad?

Muchos planes familiares se descartan porque se asume que salir con todos cuesta. En las ciudades colombianas hay una red de opciones públicas que casi no se aprovecha, y que sirve tanto para un domingo como para una tarde de vacaciones:

Plan gratisPara qué edades sirveQué tener en cuenta
La ciclovía del domingo y festivoDesde que el niño monta en bicicleta o patinesSalir temprano, llevar agua y casco, elegir un tramo corto y volver
Bibliotecas públicasTodas: muchas tienen sala infantil y actividades de lecturaSacar el carné de la familia; revisar la programación en su página
Parques grandes y metropolitanosTodasLlevar el almuerzo y hacer picnic en vez de comprar
Museos con días de entrada libreDesde los seis o siete añosVarios tienen días o franjas gratuitas: confirmen en la página del museo antes de ir
Caminatas a un mirador o sendero urbanoDesde los siete u ocho añosPreferir rutas señalizadas y subir por la mañana, antes de la lluvia
Plaza de mercado como paseoTodasRecorrerla sin comprar casi nada, probar una fruta que no conozcan
Eventos culturales del barrio o de la alcaldíaTodasConciertos, ferias y cine al parque: seguir las redes de la alcaldía local

El truco para que lo gratis no se sienta como plan de segunda es tratarlo igual que uno pago: decidirlo con anticipación, ponerle hora y llevar algo que lo vuelva especial, como un termo de chocolate o el juego de cartas para la sobremesa en el parque.

¿Cómo se aprovecha un puente festivo sin que se vaya en trancón?

Colombia reparte sus festivos en lunes, así que el año viene lleno de fines de semana de tres días. Es el mejor recurso que tiene una familia para hacer planes grandes, y también el que más se desperdicia: entre la salida del viernes en la noche y el retorno del lunes en la tarde, el puente se convierte en dos días de carretera y uno de descanso.

La regla que más rinde es simple: mover las horas, no el destino. El mismo plan cambia por completo según cuándo se sale y cuándo se vuelve.

Tipo de puenteQué conviene hacerA qué hora salir y volverQué no hacer
Puente con el pueblo a menos de dos horasIr y volver el mismo día, sábadoSalir a las seis, volver antes de las tresQuedarse hasta la tarde del lunes
Puente con destino a tres o cuatro horasDos noches, salir sábado tempranoRegresar el lunes al amanecer, no al mediodíaSalir el viernes después del trabajo
Puente sin presupuesto para salirUn plan grande dentro de la ciudad que entre semana no cabeAprovechar el domingo de ciclovía completoQuedarse en la casa sin plan y llamarlo descanso
Puente con toda la familia extendidaUn solo encuentro largo, no tres visitas cortasAlmuerzo del domingo, que es cuando todos puedenRepartir el puente en visitas de una hora
Puente en temporada de lluviasDestino de montaña con plan bajo techo de respaldoSalir temprano, que es cuando menos llueveApostar todo a una actividad al aire libre

Y una cosa que no es logística: decidan el plan del puente con una semana de anticipación, no el jueves. Un puente que se define sobre la marcha casi siempre termina en el centro comercial, que es el plan que nadie eligió y que todos aceptan.

¿Qué actividades funcionan cuando llueve toda la tarde?

En buena parte del país la tarde es la hora de la lluvia durante meses seguidos. El problema no es que llueva: es que la familia da el plan por cancelado en vez de cambiarlo de lugar, y la tarde se disuelve en pantallas sin que nadie lo haya decidido.

Lo que funciona es tener resuelto de antemano el reemplazo, para no tener que inventarlo con todos de mal humor:

  • Un proyecto que viva sobre la mesa del comedor. Un rompecabezas grande, un modelo, un álbum de fotos empezado. Su virtud es que no hay que empezarlo cada vez: se continúa.
  • Una receta larga. Algo que tome dos horas y que cada uno tenga una tarea. La cocina es la única actividad familiar en la que nadie se siente convocado a una actividad familiar.
  • Un mazo de preguntas a la mano. Un juego de preguntas para conocer a la familia resuelve la tarde sin preparación y sin que nadie tenga que proponer el tema, que es la parte que de verdad cuesta.
  • La lista de treinta minutos. Tres actividades cortas seguidas rinden más que una larga cuando el ánimo está bajo.
  • Salir igual, pero temprano. En la mayoría de las ciudades la mañana está despejada. Mover el plan del domingo a las nueve salva más tardes que cualquier pronóstico.

La diferencia entre una familia que aprovecha las tardes de lluvia y una que no rara vez es el clima: es tener cinco cosas decididas antes de que empiece a llover. Un formato ya armado, como un álbum de aventuras para hacer con los hijos, cumple justamente esa función de quitar la discusión previa.

¿Qué hacer en familia en la semana de receso de octubre y en Halloween?

Octubre trae dos fechas que caen sobre la misma casa con pocas semanas de diferencia. La primera es la semana de receso escolar: en los colegios de calendario A se toma justo antes del festivo del 12 de octubre, y sumada a los dos fines de semana y al lunes festivo deja hasta diez días seguidos con los niños en la casa. La segunda es el 31, Halloween, que en Colombia es sobre todo una fiesta infantil de disfraces y de recorrer el conjunto o la cuadra pidiendo dulces.

El error con el receso es tratarlo como unas vacaciones cortas que hay que llenar de salidas. Diez días de planes pagos no los aguanta ni el bolsillo ni el ánimo; diez días sin plan terminan en pantallas desde el segundo. Lo que funciona es repartirlos:

Momento del recesoQué conviene hacerDe la lista de arriba
Primer fin de semanaUn plan grande fuera de la casa, mientras hay energíaUn paseo de olla o un pueblo cercano de ida y vuelta
Lunes a miércolesUna actividad corta por día, en la casaLas de menos de treinta minutos
Jueves o viernesUna tarde fuera, entre semana, cuando todo está más vacíoMuseo, biblioteca o piscina pública
Puente del festivoVisitar a los abuelos o a la familia extendidaEl almuerzo largo del domingo
Toda la semanaUn proyecto que viva sobre la mesa del comedorEl rompecabezas grande o el álbum de fotos

El proyecto de la última fila es el que más rinde: le da a la semana un hilo, y el día que llueve ya hay algo empezado que continuar.

Para Halloween, la actividad familiar no es el recorrido de dulces —ese dura una hora y lo lideran los niños— sino lo que pasa antes y después:

  • Hacer los disfraces en casa. Con cartón, ropa vieja y una tarde completa. El disfraz armado entre todos se recuerda más que el comprado, y cada edad tiene una tarea: los pequeños pintan, los grandes cortan y pegan.
  • Ponerse de acuerdo con el conjunto o la cuadra. Una ruta corta, de día o al atardecer, con un adulto por cada grupo de niños. Es la parte que da tranquilidad y la que casi nadie organiza con tiempo.
  • Una noche de leyendas, adaptadas a la edad. Las que contaban los abuelos —la Llorona, la Madremonte, el Mohán, la Patasola— funcionan mejor que cualquier película de miedo, y son la excusa perfecta para que hable el que nunca cuenta historias.
  • Repartir dulces también es plan. Al que le da pena salir a pedir, que le toque abrir la puerta. Los adolescentes que ya no se disfrazan suelen aceptar ese papel.

Una advertencia práctica: si los niños vuelven con la bolsa llena, acuerden antes del recorrido cuántos dulces se comen esa noche. Negociarlo después, con el azúcar ya encima, no sale bien.

¿Qué actividades en familia funcionan en diciembre, entre las velitas y la novena?

Diciembre es el mes en que la familia más tiempo pasa junta y en el que menos se planea, porque el calendario ya viene lleno: la noche de velitas, la novena de aguinaldos, los alumbrados, las visitas y la llegada de los primos. El riesgo no es aburrirse, es que el mes pase entero en logística y cocina sin un solo plan que alguien recuerde en marzo.

Lo que funciona es colgar las actividades de las fechas que ya existen, en vez de inventar otras:

Fecha o costumbreActividad que se le puede sumarQuién la lidera
Noche de velitasQue cada uno escriba en un papel qué quiere para el año que viene y lo guarde en un frascoEl más pequeño reparte los papeles
Novena de aguinaldosUna noche de la novena a cargo de cada familia o de cada hijo, con su propio villancico o postreRota cada noche
Recorrido de alumbradosSalir caminando temprano, antes del trancón, con una lista de cosas para encontrar por el caminoLos niños de siete a once
Vacaciones del colegioUn proyecto largo sobre la mesa del comedor: rompecabezas, álbum del año, maquetaLos adolescentes
Llegada de los primosUn torneo por equipos mezclando edades, con premio simbólico el 31Un tío o una tía que se ofrezca

El frasco de la noche de velitas es la que más rinde, porque se abre en diciembre siguiente y la familia descubre en voz alta qué se cumplió y qué no.

Y la regla de siempre vale doble en este mes: una actividad por semana, no una por día. Con la agenda de diciembre, intentar algo diario termina en que no se hace nada. Si quieren que las actividades ya vengan decididas y alcancen para varias semanas, el pack familiar de cartas y álbum de aventuras está pensado para casas donde conviven niños chicos y adolescentes.

¿Qué actividades funcionan cuando la familia ya es de adultos?

Casi todas las listas suponen niños en la casa. Pero muchas familias que buscan planes son de hijos de treinta y papás de sesenta, que se ven el domingo y terminan siempre en el mismo almuerzo con la misma conversación. Ahí el problema no es entretener a nadie: es encontrar algo que los saque del rol de siempre.

ActividadPor qué funciona entre adultosCómo se organiza
Cocinar la receta de la abuela con ella o con quien la heredóPasa la receta antes de que se pierda y obliga a contar de dónde vieneGrabar el paso a paso con el celular, apuntar las medidas "a ojo" en palabras
Recorrer el barrio donde crecieron los papásEllos guían y los hijos preguntan; se invierten los papelesUna mañana de domingo, con almuerzo en un sitio de la zona
Una tarde de tejo o de minitejoNivela edades: nadie llega con ventaja y todos se ríen igualUn sábado en la tarde, en un lugar con canchas y algo de comer
Digitalizar y ordenar las fotos viejasCada foto abre una historia que los hijos nunca habían oídoUna caja de fotos por sesión, no todas de una vez
Una caminata ecológica o a un mirador cercanoCaminar al lado facilita conversaciones que de frente no salenElegir una ruta corta, al ritmo del más lento
Un juego de preguntas sobre la historia de la familiaSaca anécdotas que nadie pregunta en un almuerzo normalDiez minutos después de comer, por turnos

La última es la que más sorprende a las familias que llevan años viéndose. Un juego como ¿Conoces a tu familia? funciona igual con hijos adultos que con niños, porque las preguntas que no se hacen no dependen de la edad sino de la costumbre. Y si lo que buscan es un plan para hacer con papá o mamá a solas, el formato de álbum con experiencias, como 100 Aventuras con el mejor papá, resuelve el "¿y qué hacemos?" de cada visita.

¿Cómo sostener el hábito?

  • Un día fijo. Un domingo al mes es más sostenible que "cuando se pueda".
  • Que rote quién elige. Incluido el más pequeño, incluido el adolescente.
  • Anotar lo que hicieron. Una foto y una línea. A los dos años ese registro es el objeto más valioso de la casa.
  • Sin celulares, empezando por los adultos. La desconexión digital no funciona si sólo aplica a los hijos.

Si lo que buscan no son actividades sino conversación, las preguntas que mejor funcionan en una mesa están en preguntas profundas para conocer a alguien. Los formatos ya armados están en juegos para familia y en la colección de regalos para la familia.

Preguntas frecuentes

¿Qué actividades hacer en familia con hijos de edades muy distintas?

Lo que cambia no es la actividad sino el rol de cada uno. En un mismo juego, el más pequeño puede repartir, el mediano explicar las reglas y el adolescente llevar el marcador. Si alguno sólo mira, se va; darle una tarea concreta sostiene la participación.

¿Cómo aprovechar un puente festivo con la familia?

Moviendo las horas antes que el destino. Salir el sábado temprano y regresar el lunes al amanecer convierte un puente de carretera en un puente de descanso. Y conviene decidir el plan con una semana de anticipación: un puente que se define el jueves termina casi siempre en el centro comercial.

¿Qué hacer en familia cuando llueve toda la tarde?

Tener el reemplazo resuelto de antemano: un proyecto que viva sobre la mesa del comedor, una receta larga con una tarea para cada uno, un mazo de preguntas o tres actividades cortas seguidas. Y cuando se pueda, mover el plan a la mañana, que en la mayoría de las ciudades está despejada.

¿Cómo lograr que un adolescente participe?

Dejando de convocarlo a "actividades familiares" y empezando a invitarlo a cosas concretas. La etiqueta es lo que rechaza, no el plan. Dar poder real de decisión sobre qué se hace, y permitir que invite a un amigo, cambia la respuesta más que insistir.

¿Cuánto debe durar una actividad en familia?

Menos de lo que aguanta el más pequeño. Terminar con ganas es lo que hace que exista una segunda vez; estirar la actividad hasta que alguien se aburra es la forma más rápida de que la próxima propuesta reciba un no.

¿Qué hacer en familia sin gastar dinero?

Las veinticinco actividades de menos de treinta minutos en casa no cuestan nada: contar lo mejor y lo peor del día, ver fotos de cuando los papás eran niños, inventar una historia por turnos, que los hijos entrevisten a los adultos. La ciclovía del domingo tampoco.

¿Con qué frecuencia conviene hacer un plan familiar grande?

Uno o dos al mes, y los puentes festivos dan margen de sobra para eso. Lo que sostiene el hábito no son las salidas grandes sino las actividades cortas entre semana; sin ellas, el plan mensual se siente una excepción y termina cancelándose.

¿Cómo aprovechar diciembre con la familia completa?

Preparando una sola actividad para una de las noches en vez de improvisar varias. Diciembre reúne a primos y abuelos y el tiempo se va en logística; un juego que mezcle generaciones durante las novenas, o grabar lo que cuenten los mayores, rinde más que cualquier salida.

¿Sirve prohibir los celulares durante la actividad?

Sirve si aplica a todos. Un adulto revisando el teléfono mientras "acompaña" cancela la actividad completa, y vuelve imposible pedirle lo mismo a los hijos.

¿Cómo decidir la actividad familiar si nadie se pone de acuerdo?

Que una persona proponga tres opciones, que cada uno pueda vetar una sola sin explicar por qué, y que entre las que queden decida quien menos eligió la vez anterior. Poner hora de inicio y de fin antes de empezar hace que el plan se acepte mucho más fácil.

¿Qué actividad hacer en familia la noche de velitas?

Una que se pueda abrir el año siguiente: que cada uno escriba en un papel qué quiere para el año que viene y lo guarde en un frasco. En la noche de velitas del año siguiente se leen en voz alta y la familia descubre qué se cumplió y qué no.

¿Qué hacer en familia en la semana de receso de octubre?

Repartirla en vez de llenarla de salidas: un plan grande el primer fin de semana, actividades cortas en casa los primeros días, una tarde fuera entre semana cuando los lugares están más vacíos y el puente del festivo para la familia extendida. Un proyecto largo sobre la mesa del comedor le da hilo a toda la semana.

¿Cómo celebrar Halloween en familia sin que todo sea pedir dulces?

Poniendo la actividad antes y después del recorrido: hacer los disfraces en casa con cartón y ropa vieja, organizar con los vecinos una ruta corta y de día, y cerrar con una noche de leyendas como la Llorona o el Mohán contadas por los abuelos. Los adolescentes que ya no se disfrazan pueden encargarse de repartir los dulces en la puerta.

¿Qué son las cartas de familia y para qué sirven?

Son mazos de tarjetas con preguntas o retos pensados para jugar entre varias generaciones a la vez. Sirven porque la pregunta viene de la carta y no de un adulto, así que nadie siente que lo están interrogando, y porque se juegan sin preparación en cualquier sobremesa o tarde de lluvia.

¿Qué actividades hacer en familia cuando todos son adultos?

Las que sacan a cada uno de su rol de siempre: cocinar la receta de la abuela y grabarla, recorrer el barrio donde crecieron los papás con ellos de guías, una tarde de tejo o minitejo, ordenar fotos viejas o un juego de preguntas sobre la historia de la familia después del almuerzo. Funcionan porque abren conversaciones que en el almuerzo de siempre no salen.

¿Por qué es importante hacer actividades en familia?

Porque es el único rato de la semana en que todos los de la casa están juntos por gusto y no por obligación. Una actividad compartida les da tema de conversación, le da a cada uno un lugar donde es bueno, deja recuerdos que son de todos y obliga a ponerse de acuerdo. Importa más la repetición que el tamaño: un juego corto cada semana hace más que un paseo grande una vez al año.

¿Qué actividades hacer en familia con un bebé?

Las que el bebé disfruta mirando y tocando mientras los demás tienen un papel: canciones con mímica, una caja de texturas armada por los hermanos, un paseo corto al parque o un cuento con títeres. Conviene que duren poco y que el hermano mayor también tenga, de vez en cuando, un plan propio con un adulto.

¿Qué planes gratis hay para hacer en familia en Colombia?

La ciclovía de domingos y festivos, las bibliotecas públicas con sala infantil, los parques metropolitanos con picnic, los museos en sus días de entrada libre, las caminatas a miradores urbanos y los eventos culturales de la alcaldía. Antes de ir, confirmen horarios y programación en la página de cada lugar.

¿Qué actividades en familia funcionan para niños con mucha energía?

Las de movimiento: ciclovía, parque, piscina pública o una caminata corta a un mirador. En el apartamento sirven la búsqueda del tesoro, el baile de una canción por persona o una carrera de obstáculos con cojines. Hacerlas antes de una actividad tranquila, como un rompecabezas, ayuda a que la segunda funcione.

¿Cuáles son 10 actividades en familia fáciles para empezar?

Contar lo mejor y lo peor del día, cocinar algo simple con una tarea para cada uno, un torneo de cartas de diez minutos, leer un cuento por turnos, ver fotos de cuando los papás eran niños, salir a la ciclovía, hacer un picnic en el parque, ir a la biblioteca, armar un rompecabezas grande y visitar a los abuelos con una pregunta preparada.

Equipo Editorial 100 Aventuras

Redacción

Equipo editorial de 100 Aventuras. Escribimos sobre vida en pareja, familia y regalos que generan una experiencia en vez de un objeto.

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