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Regalos

Qué es un vale, un bono y una cuponera: cuál sirve para regalar

En Colombia casi nadie dice vale: dice bono. Y bajo esa misma palabra caben cosas muy distintas, desde el bono que entrega una empresa hasta el talonario de cupones escrito a mano. Cada una se redime distinto, y ahí está la diferencia entre un regalo que se usa y uno que se vence.

Equipo Editorial 100 Aventuras23 de agosto de 20265 min de lectura
Mujer en el mostrador de una tienda de regalos comparando una tarjeta de regalo plástica y un bono de papel, con el vendedor al otro lado

En Colombia la palabra "vale" se usa poco. Lo que aquí se regala es un bono, y bajo esa misma palabra caben cosas que no se parecen en nada: el bono que una empresa le entrega a sus empleados para mercar, la tarjeta con saldo de un almacén, el cupón que rebaja un precio y el talonario de papelitos escritos a mano que alguien regala en un aniversario.

Todas prometen algo para después. La diferencia está en cómo se redimen, y esa diferencia es exactamente la que decide si el regalo se usa o se vence en un cajón.

¿Por qué aquí se dice bono y no vale?

Por costumbre laboral más que por otra cosa. El bono entró al lenguaje cotidiano como beneficio de empresa —bonos para alimentación, para compras, para fin de año— y de ahí se extendió a cualquier papel que represente un valor guardado.

El efecto secundario es una confusión bastante común: mucha gente pide "un bono" pensando en un regalo personalizado y termina con una tarjeta de saldo genérica, que es una cosa distinta y sirve para otra ocasión.

Por eso conviene nombrar bien lo que uno quiere antes de entrar a preguntar.

¿Qué tipos existen y qué promete cada uno?

FormatoQuién lo emiteQué prometeCómo se redime
Bono de empresaUn empleador, a través de un operadorUn monto para gastar en comercios afiliadosEn caja, en la red de comercios que lo aceptan
Tarjeta regalo o bono de almacénUna tienda o cadenaSaldo para gastar ahíEn caja o en el sitio de esa tienda
Cupón de descuentoUna marcaUna rebaja sobre una compra futuraAl pagar, y sólo si hay compra
Vale de canjeUna empresa de productos o serviciosAlgo específico que ya está pagadoPresentándolo, sin poner más plata
Cuponera hecha a manoUna personaAcciones concretas de quien la escribióPidiéndosela a esa persona

Las tres primeras filas resuelven un problema de presupuesto. Las dos últimas resuelven uno distinto: el de quien ya no sabe qué regalar porque la otra persona no necesita nada.

¿Qué es una cuponera y en qué se diferencia de un bono?

Una cuponera es un talonario de cupones pensados para redimirse de a poco durante varios meses, casi siempre entre dos personas.

Un bono promete plata acotada a un lugar. Una cuponera promete acciones: un desayuno, una tarde de ciclovía, un almuerzo cocinado por el otro, una noche sin celular.

La diferencia práctica está en quién trabaja después. Con un bono, quien lo recibe tiene que ir, escoger y decidir, y ese trabajo es justamente el que muchas veces no se hace nunca. Con una cuponera bien escrita, todo eso ya está resuelto: la acción, quién la organiza y hasta cuándo se puede pedir.

¿Qué conviene revisar antes de comprar un bono de regalo?

Cinco preguntas, todas antes de pagar:

  1. Hasta cuándo sirve. Las condiciones cambian según quién lo emita. Pregúntalas y déjalas anotadas junto al bono, porque una fecha que sólo aparece en un correo no la recuerda nadie.
  2. Dónde se redime. Un bono que sirve en una sola sede es útil si esa sede le queda cerca a la otra persona, y un estorbo si le queda al otro lado de la ciudad.
  3. Si acepta redención parcial. Hay formatos que se usan una sola vez y pierden el saldo restante.
  4. Si va a nombre de alguien. Un bono nominativo no se puede pasar a otra persona, y a veces esa era la salida.
  5. Si funciona en línea y presencial. Para alguien que vive en otra ciudad, esa respuesta sola decide si el regalo sirve.

¿Por qué tantos bonos se vencen sin redimirse?

Porque redimirlos cuesta trabajo y ese trabajo no lo hizo quien regaló.

Un bono llega con tres tareas pendientes: acordarse de que existe, decidir en qué gastarlo e ir hasta donde se redime. Cada una de las tres es pequeña y las tres juntas alcanzan para que el papel se quede un año en la billetera.

Lo que sí funciona es reducir esas tres a una. Un vale de canje por algo ya definido elimina la decisión. Una cuponera elimina además el desplazamiento. Es el mismo principio de cualquier regalo experiencial: mientras menos tenga que resolver quien recibe, más probable es que ocurra.

¿Cuándo conviene hacer los cupones a mano?

Cuando lo que se quiere entregar es tiempo propio y no un monto.

Un bono comprado dice "gasta esto en lo que quieras". Un cupón escrito a mano dice "yo hago esto por ti", y esas dos frases no se reemplazan entre sí. La primera resuelve una necesidad; la segunda resuelve una ausencia.

En parejas con hijos pequeños o con horarios cruzados, la versión escrita suele redimirse más, simplemente porque no exige salir de la casa ni coordinar con nadie más. La contra es que depende de que quien lo escribió cumpla, así que conviene ser específico: qué se hace, cuánto dura y hasta cuándo se puede pedir.

El detalle de qué escribir en cada cupón está en cómo hacer vales que sí se canjeen. Si prefieres algo ya armado, las opciones están en regalos experienciales y en regalos para parejas.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una cuponera?

Un talonario de cupones pensados para redimirse de a poco durante varios meses. A diferencia de un bono, no promete un monto para gastar sino acciones concretas: un desayuno, una salida, una tarde sin celular. Quien la recibe no tiene que escoger nada porque la actividad ya viene decidida.

¿Cuál es la diferencia entre un bono y un cupón de descuento?

El bono representa un valor ya pagado que se redime en comercios o en una tienda. El cupón de descuento no vale nada por sí solo: sólo rebaja el precio de una compra que todavía hay que hacer. Regalar un cupón de descuento equivale a pedirle a la otra persona que gaste.

¿Qué revisar antes de comprar un bono de regalo?

Hasta cuándo sirve, en qué sedes se redime, si acepta redención parcial, si queda a nombre de una persona y si funciona en línea además de presencial. Esa última pregunta suele decidir el regalo cuando quien lo recibe vive en otra ciudad.

¿Por qué los bonos de regalo se vencen sin usarse?

Porque llegan con tres tareas pendientes: acordarse de que existen, decidir en qué gastarlos e ir hasta donde se redimen. Cada una es pequeña, pero las tres juntas bastan para que el bono se quede en la billetera hasta que vence.

¿Qué conviene regalar: un bono o una cuponera?

Depende de dónde esté la dificultad. Si la otra persona sabe exactamente qué quiere y sólo falta el presupuesto, el bono es más honesto. Si el problema es que nunca aparece el plan, la cuponera funciona mejor porque trae la decisión tomada.

¿Qué debe decir un cupón escrito a mano?

Qué se hace exactamente, quién se encarga de organizarlo, cuánto dura y hasta cuándo se puede pedir. Las frases abiertas como lo que tú quieras o una sorpresa suenan generosas y son las que dejan el papel intacto durante meses.

Equipo Editorial 100 Aventuras

Redacción

Equipo editorial de 100 Aventuras. Escribimos sobre vida en pareja, familia y regalos que generan una experiencia en vez de un objeto.

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